En este último tiempo, con 16 años, notamos que gran parte de la población (generalmente los adolescentes) a través de redes sociales –inconscientemente- tratan de pedir ayuda.
Situándonos en la temática, es preciso señalar que muchas veces no se le da demasiada importancia a lo que es la salud mental, o psicológica; tantas otras las dejamos pasar, minimizando la cuestión. Cuando hablamos de salud mental nos referimos a la forma en que los pensamientos, sentimientos y conductas de algunas personas afectan su vida. La “buena” salud mental da lugar a la imagen positiva de uno mismo y a relaciones satisfactorias con amigos y otras personas, ayuda a tomar buenas decisiones y afrontar los desafíos de la vida en diferentes ámbitos.
En ese sentido, la baja autoestima o sentimientos relacionados, no es algo ajeno a la adolescencia y son temas de preocupación que no debemos dejar pasar, ya que nos puede traer grandes consecuencias.
Algunas de las causas por las que estos temas pasan muchas veces inadvertidos son:
- Falta de comprensión por parte de familiares, amigos, compañeros de trabajo u otras personas del círculo.
- Bajas oportunidades laborales, o de participación en actividades escolares o sociales.
- Problemas relacionados al contexto socio-económico.
- Hostigamiento, violencia física o acoso.
- La creencia de que no superarás ciertos desafíos o de que tu situación no mejorará.
Analizando lo antedicho, creemos que es necesario poder hablar acerca de lo que nos pasa, ya que si alguien que nos comprende, nos aconseja, y nos escucha tal vez sea más fácil desafiar los problemas que se vayan presentando.
En Internet, uno de los sitios en los que podemos notar este tipo cosas, es Twitter: una red social en la que abundan sentimientos y estados de ánimo de las personas.
En la vida se pasa por miles de momentos, a veces buenos, otros no tanto, pero está en nosotros como transitar la situación.
Hay que tener en cuenta que no estamos solos, siempre hay alguien que nos escucha y nos aconseja; tal vez con algunos tengamos más afinidad que con otros, pero están.
El dolor, es parte inevitable de la vida, nadie es ajeno al sentimiento de tristeza, frustración o estrés, sea cual sea el motivo que lo cause. Pero los momentos difíciles no son eternos, ningún fracaso es para siempre, ninguna tristeza dura una para siempre. La vida tiene sus estaciones y sus capítulos y, en última instancia, los momentos difíciles son aquellos que hacen de nosotros mejores personas, más fuertes.
"Caerse mil veces y levantarse de nuevo. De eso se trata..."
"A todos se nos van cayendo pedazos. Trozos de ilusiones. Deseos no cumplidos. Sueños que solo van a suceder mientras dormimos. A todos nos atraviesan las mismas emociones, frente a distintos acontecimientos.
Amar sin ser amado. Dar sin recibir. Esperar algo que no va a ocurrir.
Ausencias. Vacíos. Noches oscuras del alma. Tristezas. Desengaños. Partidas de esas personas que se nos adelantaron en un Adiós, para el cual no estábamos preparados. Todo esto también es la vida. Lo es..." Lorena Pronsky.
Por Anaclara Slonimsky, Sofia Schneider


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